Ridículo Lifestyle


Diálogo entre una hechicera y su bufón, mientras ven "Next" por MTV:

T.V.: "Hi, I'm Josh, I'm nineteen, and no lady will ever "next" me 'cause i'm so freakin' sexy!"
(Risas a coro motivadas por la sobrestimada imagen del individuo en cuestión).

Bufón: Pobre tipo... ¿estará en su casa dándose cuenta de que hizo el ridículo a nivel mundial? (con tono burlesco) "Hola, soy Josh, y vengo a la televisión a decir que tengo el miembro más largo que tú, y que por eso te ganaré, blah, blah, blah...".

(Risas)

Hechicera: ... (mirada diablesca, de esas que sólo las hechiceras saben hacer).

B.: ¿Qué?

H.: "Hola, mi nombre ez bufón y zoy taaan geniaaal; me guzta la múzica medieval, loz juegoz, laz ezpadaz y el pan con mermela' de membrillo" (carcajadas).

Moraleja: Cada uno es tanto o más ridículo que nuestro amigo Josh.

Perdona querido lector si te he dado una mala noticia. Lo que es yo, nací con la palabra "ridículo" escrita en la frente, así que no es novedad. Mi alegre problema es que... me gusta. Y no hablo de esa ridiculez hueca. Tampoco de esa ridiculez que es sólo porque sí, por querer ser el "ridículo-top" de turno, no. Hablo de esa ridiculez que te permite ser tu mismo, esa fuerza interior que te deja mostrarte tal cual eres, porque he descubierto que ser ridículo es intrínseco al hombre, o según yo, debería serlo.

Porque la sociedad ahora tiene ese no-se-qué estandarizador, donde esta palabra ha pasado a denominar a los "raritos", "incomprendidos", "parias comunitarios" y otras hierbas varias, en vez de su significado original, el cual es (según tu siempre amiga R.A.E.) "extravagante", con ningún sentido peyorativo en absoluto.

Así que esta es una invitacion a ser ridículo; sí, usted de nuevo, lector, sea ridículo. ¿O qué? ¿Le da miedo que su vecino lo mire raro cuando salga a trotar en bata porque le acomoda? ¿O cuándo le den esas ganas irreprimibles de salir a tocar guitarra por las calles? Quizás hasta saque algunas sonrisas, y una que otra moneda. Hará de su vida y de la del resto algo más agradable.

En todo caso, no sea pelotudo tampoco, y no me venga a echar la culpa de que lo botaron del trabajo por llegar toda la semana vestido sólo con boxers (aunque quién sabe, si hace ejercicio puede que hasta la jefa lo ascienda).

Sea ridículo, el futuro es nuestro...

No hay comentarios: